Frente a la presión de normas ambientales globales cada vez más estrictas, como el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) y la gobernanza ESG, las empresas en Vietnam reciben ahora apoyo estratégico del gobierno. La Decisión del Primer Ministro N.º 926/QD-TTg, aprobada en mayo de 2026, actúa como un catalizador crucial para que las empresas aceleren la transición hacia una economía verde y energía limpia.
Esta transformación ya no es un paso voluntario, sino un requisito absoluto para las empresas que desean mantener su posición en las cadenas de suministro internacionales. Sin embargo, los desafíos de costos para la actualización tecnológica y la eficiencia energética representan un gran obstáculo, especialmente para las pequeñas y medianas empresas (pymes). A través de instrumentos políticos y fiscales, el gobierno se compromete a aliviar esta carga financiera para asegurar que se mantenga la competitividad de los productos nacionales.
El viceprimer ministro Nguyen Van Thang enfatizó que el gobierno está construyendo un ecosistema político integral. Esta estrategia incluye reformas en el sistema administrativo, incentivos fiscales y un acceso más fácil a créditos verdes. Este enfoque está diseñado para cambiar la mentalidad empresarial, pasando de ver la sostenibilidad como un costo a considerarla una oportunidad competitiva para innovar y acceder a mercados globales más amplios.
En consonancia con esto, la Cámara de Comercio e Industria de Vietnam (VCCI) señaló un cambio de paradigma entre los empresarios. La transformación ecológica se está adoptando de manera proactiva como una herramienta estratégica para aumentar la productividad. El gobierno también prometió seguir reduciendo las barreras procesales y escuchar las aspiraciones de los actores empresariales para garantizar una implementación efectiva de las políticas sobre el terreno.
Con un apoyo institucional cada vez más sólido, se alienta a las empresas en Vietnam a reestructurar de inmediato sus modelos operativos. Este paso se considera una oportunidad de oro para que el sector privado demuestre su resiliencia y visión a largo plazo en medio de la hoja de ruta global hacia los objetivos de cero emisiones netas.