El monte Semeru, situado en la frontera de los distritos de Lumajang y Malang, en Java Oriental, ha vuelto a registrar un aumento significativo de su actividad volcánica. Según los últimos datos del Centro de Vulcanología y Mitigación de Riesgos Geológicos (PVMBG), el volcán más alto de la isla de Java sufrió siete erupciones explosivas en un periodo de solo cuatro horas.
Las erupciones expulsaron columnas de ceniza volcánica con alturas variables, entre 400 y 1300 metros por encima de la cumbre. Este fenómeno indica un incremento en la presión del magma bajo la superficie, lo que ha despertado una seria atención por parte de los vulcanólogos y las autoridades competentes en las labores de mitigación de desastres.
El impacto de esta actividad ha comenzado a sentirse entre los residentes de las faldas de la montaña, informándose de caídas de ceniza volcánica que se extienden hasta varias decenas de kilómetros del punto de erupción. Como medida preventiva, el gobierno local ha activado los protocolos de preparación ante emergencias y ha instado a la población a mantener la calma pero a permanecer alerta ante cualquier novedad.
La Agencia Geológica de Indonesia subrayó la importancia de mantener un monitoreo continuo de la actividad sísmica y la deformación del terreno en torno al Semeru. Dada la activa historia eruptiva del volcán, se ha pedido a los residentes en zonas de alto riesgo que preparen planes de evacuación autónomos y sigan atentos a las informaciones oficiales de los organismos pertinentes para minimizar el riesgo de víctimas mortales y pérdidas materiales.