El sector industrial de mano de obra intensiva se encuentra actualmente en la posición más vulnerable con respecto a las políticas de despidos (PHK). Esta situación está motivada por la contracción continuada del sector manufacturero, que se prevé que continúe en los próximos meses si no se produce una intervención política significativa.

El economista del Center of Reform on Economics (Core) de Indonesia, Yusuf Rendy Manilet, reveló que las industrias textil, de confección y de calzado son las más presionadas. Esto se debe a los estrechos márgenes de beneficio y a la alta dependencia de las materias primas importadas. Las empresas de este sector se enfrentan a un grave dilema, ya que el margen para aumentar los precios de venta es muy limitado en medio del aumento de los costos de producción.

Los datos del Índice de Gerentes de Compras (PMI) manufacturero, que se mantienen por debajo del nivel de 50, constituyen una seria señal de advertencia. Las caídas en la producción, los nuevos pedidos y la reducción de las existencias de materias primas son indicadores tempranos de debilitamiento a los que habitualmente siguen medidas de eficiencia laboral. Antes de llegar a despidos permanentes, las empresas suelen optar por reducir la jornada laboral o no renovar los contratos de los empleados.

La presión sobre los empresarios aumenta aún más debido al debilitamiento del tipo de cambio de la rupia, la subida de los precios de la energía y la intensa competencia con los productos importados. Yusuf subrayó que la fase de realización de despidos ya se está empezando a sentir en varios polígonos industriales, sobre todo en la isla de Java, y corre el riesgo de crear un ciclo negativo que reduzca el poder adquisitivo de la población en general.

Para mitigar impactos peores, se insta al gobierno a canalizar de inmediato incentivos destinados directamente a reducir los costos de producción, como el suministro de energía más asequible y la garantía del suministro de materias primas. Además, la concesión de incentivos a las industrias que consigan mantener su plantilla se considera un paso crucial para salvaguardar la estabilidad del mercado laboral nacional a corto plazo.