En medio de la dinámica de una competencia tecnológica global cada vez más competitiva, Vietnam está tomando medidas estratégicas mediante la implementación de la Resolución 57-NQ/TW. Esta política sirve como catalizador principal para el desarrollo de la ciencia, la innovación y la transformación digital nacional, considerados pilares cruciales para la seguridad y la soberanía estratégica del país.

Durante la conferencia de evaluación sobre la implementación de dicha resolución, el Secretario General y Presidente To Lam enfatizó que dominar la tecnología no es solo una opción, sino una necesidad para evitar el riesgo de quedarse atrás. Instó a un cambio de paradigma, donde el enfoque principal debe pasar de la simple realización de tareas administrativas a la creación de productos tecnológicos con un valor económico real.

El sector privado desempeña ahora un papel central como motor del ecosistema de innovación. Grandes empresas como Vingroup, FPT Group y Viettel han tomado medidas concretas al realizar importantes inversiones en inteligencia artificial (IA) e infraestructura informática. Estas iniciativas no solo demuestran la ambición de los actores de la industria, sino que también prueban la capacidad de Vietnam para construir una base tecnológica independiente.

El gobierno de Vietnam también se compromete a seguir mejorando las regulaciones y a eliminar las barreras burocráticas para facilitar la investigación y el desarrollo. Aprovechando su dividendo demográfico, una fuerza laboral de ingeniería joven y una red global de expertos en tecnología, Vietnam busca crear un ecosistema propicio para el surgimiento de innovaciones basadas en el conocimiento.

Se cree que este paso progresivo será el motor del crecimiento económico sostenible. A través de una estrecha colaboración entre los sectores público y privado, Vietnam está decidido a lograr la autonomía tecnológica y, al mismo tiempo, alcanzar su visión de convertirse en un país desarrollado de altos ingresos para el año 2045.