La Agencia Central de Estadística (BPS) ofreció una aclaración oficial ante la preocupación pública sobre la realización del Censo Económico. La autoridad estadística enfatizó que todos los datos recopilados de los encuestados en el campo tienen confidencialidad garantizada y no guardan relación alguna con las políticas fiscales.
Esta medida se tomó tras detectarse una dicotomía de información en el ámbito público, donde el apoyo real de la población al censo sobre el terreno parece ser bastante sólido, pero la narrativa de rechazo resulta más masiva y vocal en diversas plataformas de redes sociales. La BPS considera fundamental corregir la falsa suposición de que el censo es un instrumento del gobierno para identificar nuevos contribuyentes fiscales.
El gobierno confía en que la ciudadanía brinde respuestas precisas y cooperativas a los censistas. Los datos recopilados se utilizarán íntegramente para mapear el potencial económico nacional a nivel macroeconómico, lo que servirá de marco de referencia clave para formular futuras políticas de desarrollo económico que sean más precisas e inclusivas para todos los sectores de la sociedad.