La Agencia Nacional de Investigación e Innovación (BRIN) destaca la importancia de adoptar tecnologías adaptativas para reducir el riesgo de incendios en los Vertederos (TPA). Wahyu Purwanta, Investigador Principal del Centro de Investigación de Tecnología Ambiental y Tecnología Limpia del BRIN, enfatizó que no existe una única solución tecnológica que pueda aplicarse de manera universal en todas las regiones.
La selección de la tecnología, según Wahyu, debe considerar varios aspectos cruciales, desde las características de los residuos, la escala de generación, las condiciones geográficas, hasta la preparación de la infraestructura y la sostenibilidad del financiamiento. Recordó que el éxito de la gestión de residuos no es solo una cuestión de adquisición de equipos, sino de cómo la tecnología se adapta a la calidad de la operación, la competencia del personal y la certeza del mercado para los residuos de los productos generados.
Para mitigar los riesgos de incendio, el BRIN recomienda una separación estricta de los residuos. Los residuos orgánicos pueden procesarse mediante sistemas de compostaje o biodigestores, mientras que los materiales con valor económico se canalizan hacia las cadenas de reciclaje. Por su parte, las fracciones de residuos con alto poder calorífico pueden convertirse en Refuse-Derived Fuel (RDF) o aprovecharse mediante tecnologías térmicas respetuosas con el medio ambiente.
Además de las innovaciones en el procesamiento, Wahyu destacó la importancia de los sistemas de prevención temprana basados en tecnología en los vertederos. El uso de sensores de gas, el monitoreo de temperatura mediante cámaras y drones térmicos, y la integración de datos meteorológicos son herramientas clave para detectar peligros potenciales a tiempo. Esto debe acompañarse de prácticas operativas disciplinadas, como la delimitación de las áreas de trabajo activas y la cobertura periódica de los residuos.
Asimismo, el BRIN insta a los gobiernos locales a diseñar una hoja de ruta más integral para la gestión de residuos. El enfoque principal es minimizar el volumen de residuos mezclados enviados al vertedero mediante el fortalecimiento de los sistemas de separación en la fuente. De este modo, las instalaciones finales funcionarán únicamente como lugares de procesamiento de residuos de forma controlada y con un riesgo mínimo de incendio.