El éxito de Marruecos al avanzar a los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026 es una prueba clara de que su estatus como una de las potencias del fútbol mundial no es fruto del azar. La impresionante actuación de los Leones del Atlas en las dos últimas ediciones del Mundial otorga una fuerte legitimidad a la calidad y mentalidad que poseen.

Hace cuatro años, Marruecos hizo historia como la primera selección africana en alcanzar las semifinales. Ese fantástico recorrido estuvo marcado por sus victorias sobre gigantes como Bélgica, España y Portugal antes de caer finalmente ante Francia. En su momento, ese logro fue subestimado por algunos, quienes lo consideraron una suerte imposible de repetir.

Sin embargo, esas dudas quedaron disipadas por su constancia en la edición de 2026 del torneo. El billete a cuartos de final se aseguró después de que Marruecos ofreciera una actuación dominante al vencer a Canadá por un contundente 3-0. Esta victoria demostró la madurez táctica y la mentalidad ganadora arraigadas en la plantilla, especialmente tras lograr reaccionar en la segunda mitad a pesar de sufrir un bloqueo en la primera.

Antes de avanzar a la ronda de los ocho mejores, la entereza mental de Marruecos también se puso a prueba frente a Países Bajos. En ese feroz duelo, mostraron una gran determinación al empatar el partido en el tiempo de injury time, antes de asegurar finalmente la victoria a través de una dramática tanda de penaltis.

Ahora, el verdadero desafío le espera a Marruecos en los cuartos de final, donde volverá a enfrentarse a Francia. Con el respaldo de un rendimiento sólido ante selecciones potentes como Brasil y Países Bajos, Marruecos ya no es considerada una mera selección de relleno, sino un aspirante serio preparado para volver a hacer historia en el escenario de la Copa del Mundo.