La Policía de la Región (Polres) de Badung continúa esforzándose por mantener la seguridad y el orden en su jurisdicción, especialmente en las zonas turísticas con gran actividad nocturna. A través de la Unidad Samapta, los agentes llevaron a cabo una Actividad Rutinaria Reforzada (KRYD) bajo el nombre de "Blue Light Patrol" a lo largo de Jalan Raya Canggu hasta la zona de la playa de Batu Bolong en la madrugada del domingo (26/7).

La patrulla preventiva, que comenzó a la 01:30 WITA, estuvo dirigida por el jefe de la Unidad Turjawali de la Unidad Samapta de la Policía de Badung, Ipda Bagus Kobarawan. Utilizando vehículos de servicio especiales, los oficiales recorrieron varios puntos de afluencia y populares lugares de ocio nocturno como Sand Bar y Old Man. En su acción, la policía colaboró con los guardias de seguridad tradicionales de Bali (pecalang), así como con organismos pertinentes para reforzar la vigilancia de la zona.

Además de dialogar directamente con los administradores de los locales y los visitantes, los agentes de policía también contaban con cámaras corporales (body worn cameras). El uso de esta tecnología es una medida táctica para garantizar la transparencia, la rendición de cuentas y la profesionalidad de los agentes al interactuar con el público sobre el terreno. Esta medida tiene como objetivo anticiparse al potencial de los delitos 3C (robo con fuerza, robo con violencia e intimidación, y robo de vehículos motorizados), así como al vandalismo callejero.

El jefe de la Unidad Samapta de la Policía de Badung, AKP Made Mangku Bunciana, subrayó que estas patrullas intensivas se seguirán realizando periódicamente, sobre todo a las horas más críticas en los centros de mayor afluencia. La sinergia con los pecalang se considera crucial para crear una sensación de seguridad tanto para los turistas nacionales como extranjeros que disfrutan de sus vacaciones en Bali.

Hasta que la patrulla finalizó cerca del amanecer, los agentes informaron de que la situación en la zona turística de Canggu y sus alrededores era segura y estaba bajo control. No se detectaron alteraciones del orden público ni incidentes destacables, lo que permitió que las actividades de la comunidad y el ocio nocturno se desarrollaran con total normalidad.