El Mundial de 2026 marcó un nuevo hito en la integración de la tecnología en el mundo del deporte. En el partido de octavos de final que enfrentó a Brasil y Noruega el pasado 5 de julio, el robot humanoide Atlas realizó una impresionante aparición pública. Como socio robótico oficial de la FIFA, Hyundai Motor aprovechó este momento para demostrar los avances en tecnología robótica desarrollados por su filial, Boston Dynamics.

Al salir del túnel de vestuarios durante el descanso de la primera parte, Atlas realizó una serie de movimientos de celebración icónicos antes de entregar el balón al árbitro para dar comienzo al segundo tiempo. Esta demostración no fue solo un espectáculo de entretenimiento, sino un paso estratégico de Hyundai para probar la estabilidad del robot en el entorno de un estadio saturado de señales. El equipo de ingeniería llegó a utilizar comunicaciones por radio específicas para superar los problemas de conectividad causados por la alta interferencia de los dispositivos móviles en el área del estadio.

Alberto Rodríguez, director de Comportamiento Robótico de Boston Dynamics, explicó que entrenar a Atlas para realizar movimientos de fútbol es similar a preparar robots para tareas industriales. Este paso se considera un esfuerzo por acercar al público el potencial real de los robots impulsados por inteligencia artificial (IA) en el futuro. La propia Hyundai ha programado la producción en masa de Atlas en su planta de Georgia, Estados Unidos, para el año 2028, con el fin de realizar trabajos repetitivos y de alto riesgo.

A pesar de aportar un gran potencial de innovación al sector manufacturero, la presencia de esta tecnología no está exenta de críticas. Los sindicatos de Corea del Sur han expresado su preocupación por el impacto de la robotización en la estabilidad laboral. Exigen un diálogo constructivo sobre las políticas de automatización antes de que esta tecnología se implante por completo en las fábricas. En medio de una feroz competencia en el mercado global, Hyundai busca ahora equilibrar su ambición tecnológica con la responsabilidad social hacia sus trabajadores.