El gobierno de Indonesia está ultimando medidas estratégicas a través del Proyecto de Ley del Centro Financiero Internacional de Indonesia (PFII) para atraer flujos de capital global. El plan incluye ofrecer instalaciones fiscales altamente competitivas, como exenciones del impuesto sobre la renta de las empresas (PPh), IVA (PPN) y aranceles de importación para las empresas de la zona, en un esfuerzo por competir con centros financieros mundiales como Singapur y Dubái.
Sin embargo, la política que ofrece incentivos de hasta el 100% ha desatado un debate entre los empresarios nacionales. La Cámara de Comercio e Industria (Kadin) y la Asociación de Empresarios de Indonesia (Apindo) advirtieron sobre una posible distorsión de la competencia. Enfatizaron que los incentivos deben ser selectivos y transparentes para no perjudicar a las empresas nacionales que han cumplido responsablemente con el pago de impuestos, así como para garantizar que no se trate de una simple reubicación de actividades empresariales.
Por otro lado, expertos económicos destacaron la importancia de mantener la reputación y credibilidad ante los inversores internacionales. La profesora de FEB UI, Telisa Aulia Falianty, recordó que los costos de los incentivos deben gestionarse sabiamente mientras se mantiene la confianza pública. Sugirió que el gobierno no debería otorgar exenciones fiscales de hasta el 100% sin una evaluación profunda de los beneficios económicos a largo plazo para el país.
El economista jefe de BCA, David Sumual, agregó que el atractivo del PFII no puede depender únicamente de los incentivos fiscales. Una ventaja competitiva real, la certeza jurídica y la disponibilidad de infraestructura adecuada son clave para que Indonesia compita a nivel regional. Según él, sin ventajas comparativas claras, los incentivos fiscales no serán lo suficientemente fuertes como para desviar los flujos de capital de otros centros financieros consolidados.
El presidente de la Comisión XI de la Cámara de Representantes (DPR), Mukhamad Misbakhun, enfatizó que esta área operará como un enclave especial con un sistema legal diseñado por separado para facilitar la resolución de disputas comerciales. El gobierno incluso está abierto a integrar el PFII en una Zona Económica Especial (ZEE), lo que permitirá a los inversores acceder a incentivos dobles para acelerar el desarrollo del ecosistema financiero interno.