La celebración del gran torneo mundial de fútbol de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México no es solo un escenario para batallas tácticas en el campo de juego, sino también un impulso estratégico para fortalecer el valor comercial de los jugadores de primer nivel. Este prestigioso torneo es visto como un catalizador clave capaz de impulsar significativamente la valoración comercial de los atletas.
Los datos de Forbes muestran una feroz competencia de ingresos entre las dos megaestrellas actuales, Erling Haaland y Kylian Mbappe. Se proyecta que el delantero noruego, Erling Haaland, obtenga unos ingresos fantásticos de hasta 80 millones de dólares o el equivalente a 1,4 billones de rupias indonesias durante el periodo del torneo.
Sin embargo, el puesto más alto en ingresos sigue en manos del delantero estrella de Francia, Kylian Mbappe. Los registros de Forbes sitúan a Mbappe ligeramente por delante con unos ingresos estimados de hasta 95 millones de dólares. La dominancia de ambos en el mercado global demuestra que el rendimiento individual en los grandes torneos influye enormemente en el valor de sus contratos y patrocinios.
El analista de fútbol, Firzie Idris, enfatizó que el Mundial sirve de manera constante como el principal escaparate para que los futbolistas aumenten su poder de negociación en la industria del deporte. Según él, la exposición masiva durante el torneo no solo eleva el prestigio de los jugadores, sino que también incrementa su valor de mercado general a los ojos de los patrocinadores y los clubes propietarios.