La fiebre del Mundial 2026, celebrado en Estados Unidos, Canadá y México, ha llegado a su punto máximo. Detrás de la competencia táctica en el terreno de juego, se libra una batalla empresarial de billones de rupias entre los dos gigantes mundiales del equipamiento deportivo, Adidas y Nike.
Antes de la gran final, Adidas ya se perfila como el ganador indiscutible del escenario principal. El partido decisivo entre Argentina y España en Nueva York/Nueva Jersey representa un momento de oro para el fabricante alemán. De este modo, está garantizado que el trofeo de campeón será levantado por un equipo que viste las camisetas de las "Tres Rayas". Además, Adidas también se asegura el protagonismo a través de sus dos grandes iconos: la leyenda Lionel Messi y la joven estrella española Lamine Yamal.
Por el contrario, su principal rival, Nike, tendrá que conformarse con el partido por el tercer puesto en Miami, que enfrentará a Francia e Inglaterra. La eliminación de ambos equipos en semifinales supuso un duro golpe para Nike en su mercado doméstico, teniendo en cuenta que no son patrocinadores oficiales del torneo y solo dependen de sus alianzas con selecciones y jugadores individuales.
No obstante, la FIFA sigue siendo la entidad más beneficiada financieramente. Con un nuevo formato que incluye 48 selecciones y 104 partidos, la federación internacional de fútbol logró registrar un récord de ingresos por patrocinio de 2.800 millones de dólares, equivalentes a 49,9 billones de rupias. Esta cifra representa un fuerte incremento en comparación con el Mundial de Catar 2022, que registró ingresos de 1.800 millones de dólares.
El sólido esquema comercial de la FIFA se sustenta en un sistema de patrocinio por niveles. Los valores de inversión oscilan entre los 10 millones y más de 200 millones de dólares por derechos comerciales globales exclusivos. La categoría de patrocinadores principales está integrada por marcas multinacionales como Adidas, Coca-Cola y Hyundai-Kia, que se han comprometido a aportar sumas astronómicas.
Curiosamente, este torneo también demostró que la creatividad en el marketing puede competir con los grandes capitales. La legendaria marca de mezclilla, Levi's, logró captar la atención mediante una astuta estrategia cuando su emblemático logotipo en el estadio de Santa Clara tuvo que ser cubierto con una tela blanca para cumplir con las normativas de la FIFA. Levi's respondió a esta restricción con una campaña digital bajo el lema "El logotipo desapareció, la marca no" (The logo disappeared, the brand didn't), que logró generar una gran interacción en las redes sociales sin necesidad de pagar los costes de la licencia oficial de la FIFA.