El sector agroindustrial del durián en Vietnam atraviesa un período difícil tras una tendencia constante a la baja en los precios durante las últimas semanas. Estas fluctuaciones volátiles de precios están obligando a comerciantes, cooperativas y exportadores a revisar sus estrategias de compra para minimizar el riesgo de pérdidas.

Según el monitoreo al 6 de julio, los precios del durián en las principales regiones productoras se registraron muy por debajo de los niveles del año pasado. El durián tailandés de Clase A, por ejemplo, se comercializa actualmente en un rango de 59.000 a 67.000 VND por kilogramo. Una situación similar afecta a la variedad Ri6, que sufrió una corrección de precios significativa, con la Clase B cotizada entre solo 19.000 y 22.000 VND por kilogramo. Esta caída afecta no solo a los márgenes de beneficio de los comerciantes, sino también a los ingresos de los agricultores locales.

El Secretario General de la Asociación de Frutas y Verduras de Vietnam, Dang Phuc Nguyen, reveló que este fenómeno fue provocado por una combinación de varios factores. Además de un aumento del 20-30% en el volumen de cosecha nacional, la demanda en el mercado chino también tendió a desacelerarse tras el Festival del Barco del Dragón. Por otra parte, la aplicación del Reglamento 280 por parte de las autoridades chinas desde principios de junio, que endurece el control de calidad de los productos importados, ha contribuido a la cautela en los flujos comerciales internacionales.

Los actores del sector se ven ahora obligados a adaptarse a un ritmo de mercado más reactivo. Khoi Phong Farm Co., Ltd. reportó una drástica caída en el volumen de compra diario, pasando de 80 toneladas a tan solo 15-20 toneladas por día. De manera similar, las cooperativas admiten tener dificultades para establecer calendarios de cosecha estables, ya que los precios pueden cambiar en cualquier momento en cuestión de días o incluso horas.

Los expertos proyectan que la incertidumbre en los precios del durián se mantendrá probablemente hasta agosto si no se logra un equilibrio entre el aumento de la oferta interna y la capacidad de consumo del mercado. Actualmente, la eficiencia operativa y la meticulosidad en el mantenimiento de las normas de calidad son la clave para que los actores de la industria sobrevivan en medio de una dinámica de mercado cada vez más competitiva.