La isla de Nusakambangan, conocida tradicionalmente como una zona de máxima seguridad, comienza a escribir un nuevo capítulo en la autosuficiencia de recursos. La dependencia del suministro de agua potable proveniente de fuera de la isla, que durante mucho tiempo ha dificultado las operaciones, empieza a superarse gracias a la implementación de la tecnología de desalinización desarrollada por la Universidad de Diponegoro (UNDIP).

Las condiciones geográficas de Nusakambangan, dominadas por rocas calizas, dificultan el acceso a agua dulce de calidad. Hasta ahora, el agua potable para reclusos y personal debía ser transportada periódicamente desde el continente, un proceso que no solo resultaba costoso, sino que también era vulnerable a inclemencias meteorológicas y a contratiempos logísticos.

La tecnología de desalinización, impulsada por el Prof. Dr. I Nyoman Widiasa, utiliza un sistema de ósmosis inversa (RO) para transformar el agua de mar en agua lista para beber. La planta es capaz de producir hasta 20 000 litros de agua al día, cantidad suficiente para cubrir las necesidades diarias de los habitantes de la isla. La principal ventaja de este sistema radica en el uso de paneles solares como fuente primaria de energía, lo que lo convierte en una solución eficiente, ecológica y sostenible.

Más allá de ser una mera infraestructura, la llegada de esta tecnología forma parte de una importante transformación de Nusakambangan hacia una región productiva en seguridad alimentaria. Asimismo, la UNDIP ha llevado a cabo una transferencia de conocimientos mediante la capacitación de varios reclusos para operar la maquinaria. Esta formación les brinda valiosas habilidades técnicas como herramienta para su futura reincorporación a la sociedad.

La visita a las instalaciones del ministro de Inmigración y Correccionales, Agus Andrianto, junto con la presidenta de la Comisión IV de la Cámara de Representantes de Indonesia (DPR RI), Siti Hediati Soeharto, destaca la relevancia de esta innovación. Además del ahorro presupuestario, la tecnología minimiza el impacto ecológico mediante un sistema de captación de agua diseñado específicamente para preservar la fauna y flora marinas alrededor de la isla.

De cara al futuro, se prevé optimizar el uso del concentrado resultante del proceso de desalinización como materia prima para la producción de sal. Esta iniciativa no solo responde al desafío de la necesidad básica de agua, sino que también se establece como un modelo de integración entre ciencia, autosuficiencia económica y empoderamiento social en las regiones periféricas de Indonesia.