Un trágico suceso le ocurrió a una aeronave de instrucción del tipo Cessna C-172 Skyhawk perteneciente a PT Nusa Flying International School, que perdió contacto mientras realizaba una misión de entrenamiento de vuelo desde el Aeropuerto Halim Perdanakusuma hacia la Base Aérea Cakrabuana, Cirebon, el 16 de noviembre de 2011. El avión, con matrícula PK-NIP, llevaba a tres personas a bordo: el instructor de vuelo, capitán Partogi Sianipar, y dos estudiantes de piloto, Muhammad Fikriansyah y Agung Febrian.

Inmediatamente se inició una búsqueda a gran escala que involucró a un equipo conjunto de SAR, personal de las Fuerzas Armadas (TNI) y la Policía (Polri), así como a cientos de voluntarios. El terreno extremadamente hostil, formado por barrancos escarpados y cubierto por una densa niebla en la zona del monte Ciremai, fue el principal obstáculo para el equipo sobre el terreno. Finalmente se vislumbró una luz al final del túnel tras casi dos semanas de búsqueda, concretamente el 28 de noviembre de 2011, cuando los habitantes de la aldea de Argalingga encontraron restos de un ala y la cola del avión en la zona de Kawah Burung, a una altitud de 7.500 pies.

Tras confirmarse que pertenecían al avión desaparecido, el equipo SAR se desplazó de inmediato hacia el inaccesible lugar. Los restos de la aeronave fueron hallados destruidos en el borde de un precipicio. Trágicamente, se confirmó que los tres ocupantes fallecieron en el accidente. El cuerpo de la primera víctima se encontró aún dentro de la cabina, mientras que los otros dos fueron hallados cerca de los restos del avión.

El proceso de evacuación, que duró unas seis horas, fue dramático debido a la dificultad del terreno empinado y al mal tiempo. Tras ser evacuados con éxito, los restos de las víctimas fueron trasladados temporalmente al Hospital General Regional de Majalengka antes de ser trasladados en avión al Aeropuerto Halim Perdanakusuma para ser entregados a sus familias el 30 de noviembre de 2011.