Los mercados de valores de la región asiática sufrieron caídas significativas en su mayoría en las operaciones del jueves. Una fuerte presión afectó al sector tecnológico tras las preocupaciones de los operadores del mercado de que el prolongado repunte de la industria de la inteligencia artificial (IA) esté cerca de su punto de saturación. El índice Kospi en Seúl fue uno de los más afectados por esta venta masiva.
En la bolsa de Corea del Sur, el índice Kospi se desplomó más de un siete por ciento. Esta caída fue impulsada principalmente por el desplome de los precios de las acciones de los gigantes de chips de memoria SK Hynix y Samsung, que cayeron alrededor de un 10 por ciento cada uno. Esto ocurre a pesar de que el sentimiento positivo previo hacia la IA había llevado a ambas empresas a alcanzar máximos históricos este año.
Los inversores ahora comienzan a dudar de la sostenibilidad de las inversiones masivas en el sector de la IA. Se preguntan si las gigantescas inyecciones de capital de los últimos años justifican las valoraciones de las acciones de las empresas tecnológicas, que actualmente se consideran demasiado altas. Esta inquietud sigue empañando el mercado, a pesar de que el fabricante holandés de maquinaria para chips ASML informó recientemente de un aumento en sus beneficios netos del segundo trimestre y elevó sus proyecciones de ventas anuales.
El sentimiento del mercado también se vio influenciado por la expectativa de los inversores ante el último informe financiero de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC). Aunque las perspectivas a largo plazo de la tecnología de inteligencia artificial se siguen considerando prometedoras, varios analistas advierten que los movimientos bursátiles en este sector están demasiado saturados y son vulnerables a una corrección de precios.
Además de Seúl, la ola de ventas también barrió las bolsas de Tokio y Taipéi, donde cotizan muchas corporaciones tecnológicas gigantes. La debilidad de los índices se extendió también a Sídney, Shanghái y Wellington. Por el contrario, la bolsa de Hong Kong logró registrar una ganancia de más de un uno por ciento, impulsada por la recuperación de las acciones de chips chinos que habían estado bajo presión durante este año.