El Ministerio de Salud ha emitido la Circular N.° 30/2026/TT-BYT, que establece nuevas normas para los fabricantes de alimentos respecto al etiquetado nutricional en los envases. Esta medida exige que todos los productos alimenticios en circulación incluyan al menos cinco componentes nutricionales clave: energía, proteínas, carbohidratos, grasas y sodio.
Esta medida busca estandarizar el acceso a la información para los consumidores, facilitando a la población la comparación y elección de productos adecuados a sus necesidades de salud. Además de los cinco componentes básicos, ciertas categorías de alimentos, como refrescos, productos lácteos con azúcares añadidos y alimentos procesados fritos, deben especificar los contenidos de azúcar total y grasas saturadas con el fin de minimizar el riesgo de enfermedades no transmisibles como la obesidad y la hipertensión.
Según esta normativa, los valores nutricionales deben expresarse de manera constante por cada 100 gramos, 100 mililitros o por porción. El uso de unidades de medida como kilocalorías (kcal) para la energía, gramos (g) para las proteínas y grasas, y miligramos (mg) para el sodio se ha regulado de forma uniforme en toda la industria. El Ministerio enfatizó que toda la información mostrada debe ser precisa, no engañosa y perfectamente legible durante la vida útil del producto.
Sin embargo, estas reglas no se aplican a todos los productos alimenticios. Las materias primas de un solo ingrediente, el agua mineral, el té o café sin añadidos, los suplementos de salud, las bebidas alcohólicas y los productos de la pequeña industria quedan exentos de estos requisitos específicos de etiquetado. El objetivo es que la política mantenga su proporcionalidad con respecto a las características de los productos en el mercado.
Por otra parte, este fortalecimiento normativo coincide con una intensificación de la supervisión de la inocuidad alimentaria por parte del gobierno. Durante el Mes de Acción por la Seguridad Alimentaria 2026, las autoridades competentes inspeccionaron miles de establecimientos comerciales y sancionaron con firmeza a miles de infractores sorprendidos distribuyendo productos no aptos para el consumo. Se espera que la aplicación de estas leyes aumente la responsabilidad de las empresas para ofrecer productos que no solo sean informativos, sino también seguros para el público en general.