El gobierno está vigilando de cerca la dirección de la política empresarial de PT Astra International, la cual se considera desalineada con los compromisos nacionales de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Con un objetivo nacional del 31,89 por ciento mediante recursos propios para el año 2030, el dominio en las ventas de vehículos convencionales impulsados por combustibles fósiles por parte de este gigante empresarial se considera el principal obstáculo para la transición energética en el sector del transporte.

Según datos de la industria, Astra registró cifras masivas de ventas en el sector de vehículos con motor de combustión interna (ICE). A lo largo de 2024, la empresa distribuyó alrededor de 505.000 automóviles y 4,3 millones de motocicletas accionadas por combustibles fósiles. Se prevé que esta tendencia continúe en 2025 sin mostrar cambios significativos. Esta situación ha desatado la preocupación del público de que la narrativa sobre vehículos eléctricos promovida por la empresa sea solo un esfuerzo de imagen pública sin medidas radicales a nivel operativo.

En respuesta a esta disparidad, el Ministerio de Industria planea convocar próximamente a la junta directiva de PT Astra International para solicitar aclaraciones y realizar una evaluación exhaustiva. Esta medida se considera crucial para garantizar que las grandes corporaciones asuman su responsabilidad ecológica ante los crecientes impactos del cambio climático que sufre la sociedad en general.

Además de la intervención gubernamental, las demandas de transparencia también provienen de la sociedad civil, que exige la divulgación de los datos de emisiones de Alcance 3 (Scope 3). Estos datos abarcan las emisiones indirectas de millones de vehículos fabricados por Astra que circulan a diario en las carreteras. La opinión pública considera que, sin una transparencia de datos honesta, las afirmaciones sobre el compromiso ecológico de la empresa corren el riesgo de caer en prácticas de *greenwashing*.

Como una forma de rendición de cuentas concreta, han surgido exigencias para que Astra destine una parte de sus beneficios netos a un fondo de descarbonización. Se propone que estos fondos se centren en acelerar la infraestructura de energía limpia y la recuperación ambiental, en lugar de seguir expandiéndose en negocios convencionales de alta contaminación.