El programa de la Cooperativa de la Aldea Merah Putih (KDMP, por sus siglas en indonesio), impulsado por el presidente Prabowo Subianto, se encuentra bajo un fuerte escrutinio. Ridwan Mahmudi, analista económico y de mipymes de Strategy Cita Semesta, pronostica que la viabilidad de este negocio es vulnerable a colapsar en menos de un año. Según él, este fracaso radica en un enfoque top-down (de arriba hacia abajo) que ignora los principios básicos del crecimiento cooperativo, el cual debería surgir de las necesidades de las comunidades de base.

Los problemas sobre el terreno son evidentes en la regencia de Bojonegoro, en Java Oriental. Un total de 54 establecimientos de la KDMP suspendieron temporalmente sus operaciones como protesta de los trabajadores ante la incertidumbre contractual, los sistemas de gestión y unos salarios muy inferiores al salario mínimo de la regencia (UMK). Los datos muestran que la facturación diaria de los locales oscila únicamente entre 100.000 y 300.000 rupias (IDR), cifras con las que se considera imposible cubrir los costes operativos mensuales, incluidos el pago de nóminas y las necesidades logísticas.

El jefe de la aldea de Campurejo, Edi Susanto, reveló que el proceso de contratación de trabajadores pareció improvisado y carente de una base regulatoria formal. Destacó que, al no haberse realizado estudios de viabilidad sobre la ubicación, muchos locales de la KDMP se establecieron en zonas poco transitadas y con una clientela mínima. Esta situación se ve agravada por la falta de claridad en la distribución de mercancías y la escasa integración con el ecosistema económico ya existente en las aldeas, a pesar de que el capital inicial de la cooperativa procedía de deducciones del Fondo de Desarrollo de las Aldeas (Dana Desa).

En respuesta a estos problemas, PT Agrinas Pangan Nusantara, en calidad de gestor, declaró estar llevando a cabo una evaluación exhaustiva del sistema de nóminas y de la gestión de los establecimientos. La empresa reafirmó su compromiso de corregir las discrepancias de datos para garantizar los derechos del personal en los 1.061 locales que ya operan en Java Central y Java Oriental.

Por su parte, el ministro de Cooperativas, Ferry Juliantono, señaló que el modelo de negocio de la KDMP se encuentra aún en fase de perfeccionamiento. El Gobierno mantiene el ambicioso objetivo de que decenas de miles de cooperativas estén plenamente operativas para el próximo mes de agosto. Sin embargo, los críticos siguen exigiendo transparencia y evaluaciones basadas en datos para garantizar que los fondos públicos asignados generen un impacto económico real en las comunidades rurales, en lugar de ser meramente un proyecto de prestigio sin un análisis riguroso.