La prolongada escalada del conflicto geopolítico en la región del estrecho de Ormuz está teniendo un impacto tangible en el sector logístico nacional. El aumento de los precios mundiales del petróleo, provocado por el recrudecimiento de las relaciones entre Estados Unidos e Irán, ha desencadenado un aumento significativo de los costos operativos, que abarca desde los gastos de combustible y las tarifas de carga y descarga hasta los precios de los repuestos de vehículos.

El Secretario General de la Asociación de Logística y Transportistas de Indonesia (ALFI), Trismawan Sanjaya, reveló que las empresas se encuentran en una situación difícil. Aunque las tarifas de transporte se han incrementado alrededor de un 15% en los últimos tres meses, esta cifra no ha logrado cubrir el aumento de los costos operativos, que en muchas empresas ha superado el 20%. Sin una intervención de políticas adecuada por parte del gobierno, se prevé que las empresas tengan dificultades para mantener la sostenibilidad de su flujo de caja en medio de esta incertidumbre global.

En la misma línea, Raja Oloan Saut Gurning, del Consejo de Expertos de la Sociedad de Transporte de Indonesia (MTI), destacó la vulnerabilidad del transporte marítimo, que depende en gran medida del combustible. Con costos de combustible que representan hasta el 60% de las operaciones marítimas totales, cualquier fluctuación en los precios globales genera una presión inmediata. Los operadores se ven obligados a aplicar eficiencias internas, como la práctica de 'slow steaming' o velocidad económica y el cambio a contratos más flexibles para mitigar el riesgo de pérdidas.

Por otro lado, esta presión de costos ha afectado las cifras de inflación nacional. Datos de la Oficina Central de Estadística señalan que el sector del transporte fue el principal contribuyente a la inflación en junio de 2026. Aunque los economistas prevén que la presión inflacionaria pueda moderarse tras el fin de la temporada de vacaciones, el mayor desafío para los empresarios de la logística sigue siendo la volatilidad extrema de los precios, lo que dificulta enormemente la planificación empresarial a largo plazo.