El mercado global de vehículos ecológicos ya no solo está dominado por los vehículos eléctricos de batería (BEV). El gigante automotriz japonés, Toyota, continúa perfeccionando su tecnología de vehículos eléctricos de pila de combustible (FCEV) a través de su modelo estrella, el Toyota Mirai, un sedán prémium propulsado por hidrógeno que ofrece cero emisiones netas.

Presentado por primera vez en 2014, el Toyota Mirai ha entrado ahora en su segunda generación con la plataforma TNGA-L configurada con tracción trasera (RWD). A diferencia de los BEV convencionales que requieren recarga en estaciones eléctricas, el Mirai genera su propia energía eléctrica mediante una reacción química entre el hidrógeno y el oxígeno dentro del sistema de pila de combustible, produciendo únicamente vapor de agua como residuo.

El motor de este automóvil está equipado con un motor eléctrico capaz de generar una potencia de hasta 182 PS y un par máximo de 300 Nm. Con el suministro de energía de sus eficientes tanques de hidrógeno, este sedán de lujo puede recorrer hasta 650 kilómetros con una sola carga completa, lo que equivale al rendimiento de viaje de larga distancia de un automóvil convencional de combustible fósil.

Además de su gran autonomía, la principal ventaja de este FCEV es el tiempo de llenado del tanque de hidrógeno, que es sumamente corto, requiriendo de solo 3 a 5 minutos. En términos de seguridad y confort, Toyota ha incorporado la última tecnología Toyota Safety Sense, así como un diseño de cabina prémium minimalista para garantizar una comodidad de conducción óptima.

A nivel mundial, el precio del Toyota Mirai ronda entre los 50.000 y 67.000 dólares estadounidenses. Sin embargo, Toyota Indonesia aún no ha publicado el precio oficial ni el calendario de lanzamiento nacional de esta unidad. Esto se debe a varios desafíos cruciales, que van desde la limitación de las estaciones de servicio de hidrógeno (SPBH), las regulaciones de apoyo, hasta el cálculo de un precio de venta competitivo para el mercado local.