Tras la erupción del monte Karangetang en la isla Siau, provincia de las Islas Sitaro, Célebes Septentrional, la Agencia Geológica del Ministerio de Energía y Recursos Minerales (ESDM) emitió una firme recomendación para que la población respete el límite del radio de seguridad. La erupción, ocurrida el domingo por la noche (12/7) a las 19:14 WITA, obligó a las autoridades competentes a fijar una zona de riesgo de desastre con el fin de proteger la seguridad de los habitantes locales.
La jefa interina de la Agencia Geológica, Lana Saria, recomendó que tanto residentes como turistas se abstengan de realizar cualquier actividad en un radio de 1,5 kilómetros a la redonda de los cráteres norte y sur. Esta distancia de seguridad se extiende de forma sectorial hasta los 2,5 kilómetros en dirección suroeste y sur desde el cráter sur para anticipar amenazas imprevistas de material volcánico.
Se insta también a la comunidad local a mantener la calma y filtrar la información que circula. Se solicita a los ciudadanos que confíen únicamente en los informes oficiales del Centro de Vulcanología y Mitigación de Riesgos Geológicos (PVMBG) y no se dejen provocar fácilmente por rumores infundados sobre la actividad del volcán.
La erupción que afectó al cráter norte comenzó con una explosión de tipo estromboliano y baja presión, alcanzando una altura de unos 100 metros, acompañada de retumbos y el lanzamiento de material incandescente. A esta fase le siguió una erupción efusiva en forma de colada de lava que se desplazó hasta 1.000 metros hacia el norte y el sur, así como 400 metros hacia el oeste-suroeste desde el centro del cráter.
Según los datos de actividad sísmica del período del 1 al 11 de julio de 2026, se registró una sismicidad bastante fluctuante, que incluye decenas de sismos volcánicos superficiales y profundos, tremores armónicos y sismos tectónicos. Aunque el nivel de alerta del monte Karangetang se mantiene actualmente en el Nivel II (Alerta), el potencial peligro secundario de desprendimientos de lava incandescente y nubes ardientes hacia los valles circundantes de las laderas debe seguir vigilándose al máximo.