Actualmente, Indonesia se encuentra en una posición estratégica para dominar el mercado de infraestructura digital en el Sudeste Asiático. Este optimismo surge a medida que aumenta la demanda global de instalaciones de centros de datos capaces de respaldar el ecosistema de la inteligencia artificial (IA).

Según Erick Hadi, director de Desarrollo de Talento y Certificación Industrial de la Asociación de Proveedores de Centros de Datos de Indonesia (IDPRO), este impulso se debe al estancamiento del desarrollo en los países vecinos. Se sabe que Singapur congeló los nuevos proyectos de centros de datos desde 2019, mientras que Malasia enfrenta ahora desafíos como la limitación del suministro eléctrico y de las reservas de agua, elementos cruciales para las operaciones de los centros de datos.

Esta situación ha provocado un fenómeno de exceso de capacidad (capacity overflow) que posteriormente se ha redirigido al mercado indonesio. El crecimiento de la industria de centros de datos en el país supera actualmente el promedio global, que ronda entre el 20% y el 25% anual. Esta aceleración demuestra que Indonesia no es solo un mercado doméstico, sino que se ha convertido en el principal destino para la reubicación de la inversión digital regional.

El cambio en los flujos de inversión, que anteriormente se concentraban en la región de Johor (Malasia), ahora se está desplazando gradualmente hacia Indonesia. La estabilidad de la infraestructura y la preparación de los recursos se han convertido en factores determinantes para que los inversores globales inviertan su capital en Indonesia, al tiempo que consolida la posición del país como un actor clave en el mapa mundial de la infraestructura de datos.