El gobierno planea llevar a cabo una transformación fundamental en la industria nacional del aceite de palma mediante el fortalecimiento del papel de las cooperativas. El presidente Prabowo Subianto ordenó que las cooperativas ya no se limiten a gestionar las plantaciones, sino que participen en toda la cadena de valor, desde el procesamiento del aceite de palma crudo (CPO) hasta la distribución de productos terminados como el aceite de cocina.
El ministro de Cooperativas, Ferry Juliantono, enfatizó que esta medida se tomó para abordar la desigualdad económica que ha existido históricamente en el sector de la palma. Actualmente, el dominio del sector privado tanto en las plantaciones como en las industrias de procesamiento impide que los agricultores perciban de manera óptima el valor económico agregado. El irónico fenómeno en el que los agricultores de palma tienen dificultades para acceder a aceite de cocina asequible es una de las razones principales para la necesidad de reestructurar dicho sistema comercial.
Para hacer realidad este nuevo ecosistema, el Ministerio de Cooperativas se ha asociado con PT Agrinas Palma Nusantara (Persero) mediante la firma de un memorando de entendimiento. Esta colaboración está diseñada para guiar a las cooperativas en la gestión de plantaciones asociadas (plasma), al mismo tiempo que proporciona capacitación en gestión para que puedan competir profesionalmente como actores de la industria.
Como medida concreta, el gobierno inaugurará una planta de CPO gestionada por cooperativas en Musi Banyuasin, Sumatra Meridional, a finales de julio o principios de agosto de 2026. Esta instalación, con una capacidad de producción de 60 toneladas por hora, funcionará como un proyecto piloto estratégico para el desarrollo cooperativo en otras regiones.
Ferry añadió que esta iniciativa forma parte de la gran visión del gobierno para ampliar la participación comunitaria en las cadenas de valor de productos básicos estratégicos. Además de la palma, el gobierno se compromete a impulsar a las cooperativas a ingresar en otros sectores alimentarios, como el desarrollo del maíz, la soja y la yuca, con el fin de generar una independencia económica de base popular.