El clima empresarial en Australia mostró una firme resiliencia a lo largo de junio de 2026. Según el informe de la encuesta del National Australia Bank (NAB), el índice de condiciones empresariales se situó en un nivel de +3, una cifra que se ha mantenido de forma constante durante tres meses consecutivos. Mientras tanto, el índice de confianza empresarial experimentó una mejora significativa, subiendo a -5 desde los -14 registrados en mayo.

Esta recuperación del sentimiento del mercado fue impulsada inicialmente por la disminución de la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, lo que brindó un soplo de aire fresco para la estabilidad global de los precios de la energía. Los datos del NAB también mostraron una desaceleración en el crecimiento de los precios de los productos, informándose de una corrección en los precios minoristas por primera vez en los últimos siete años. El informe refleja que el impacto económico derivado de las tensiones en Oriente Medio no fue tan grave como se había previsto.

Sin embargo, las perspectivas económicas siguen estando empañadas por la renovada volatilidad geopolítica. Las recientes acciones militares y el cierre de las rutas de navegación en el estrecho de Ormuz han provocado un aumento del precio del petróleo crudo Brent hacia la horquilla de los 85 USD por barril. Este fenómeno representa un reto particular para las autoridades monetarias de Australia en la conservación de la estabilidad de precios domésticos.

Por otra parte, el Banco de la Reserva de Australia (RBA) está vigilando de cerca estas dinámicas. Tras haber aplicado tres subidas de los tipos de interés este año hasta alcanzar el 4,35 %, el banco central australiano optó por mantener la política monetaria en su reunión de junio, manteniendo abierta la posibilidad de nuevos endurecimientos para frenar las presiones inflacionistas del sector energético.