PT Bank Rakyat Indonesia (Persero) Tbk ha registrado una vez más un desempeño brillante a través de una estrategia de transformación empresarial centrada en fortalecer su estructura de financiamiento. Las medidas de la compañía para optimizar los fondos de bajo costo o Cuenta Corriente y de Ahorros (CASA) demostraron ser efectivas para reducir el costo de los fondos (cost of fund), al tiempo que consolidaron la base de rentabilidad en medio de la incertidumbre económica global.

Hasta marzo de 2026, BRI logró registrar Fondos de Terceros (DPK) por un valor de 1.555,1 billones de IDR, con una porción dominante de CASA de 1.058,6 billones de IDR, equivalente al 68,07 por ciento del total de DPK. Esta eficiencia se refleja en la drástica reducción del costo de los fondos, que pasó del 2,98 por ciento en el primer trimestre del año anterior al 2,33 por ciento en el mismo período de este año.

El Director Presidente de BRI, Hery Gunardi, enfatizó que este logro fue respaldado por la alta actividad de transacciones en el ecosistema digital de la compañía, como las aplicaciones BRImo, QLola y QRIS. La digitalización de estos canales de servicio se ha convertido en un instrumento clave para que BRI mantenga el equilibrio entre la expansión del crédito, la gestión de riesgos y la sostenibilidad del margen de ganancias.

Gracias a una sólida base de financiamiento, el Grupo BRI pudo registrar activos totales valorados en 2.250 billones de IDR, con un crecimiento del crédito del 13,7 por ciento, alcanzando los 1.562 billones de IDR. A nivel consolidado, la compañía también registró una ganancia neta de 15,5 billones de IDR, lo que refleja la solidez de los fundamentos de su negocio frente a la desafiante dinámica del mercado.

El éxito de esta transformación también se alinea con la agenda estratégica de Danantara para fortalecer la gobernanza y la gestión de riesgos en las empresas estatales (BUMN). El Director de la Agencia Ejecutora de BUMN, Dony Oskaria, declaró que el enfoque principal del gobierno en este momento es garantizar que las empresas estatales no solo destaquen por su escala comercial, sino que también cuenten con una eficiencia operativa y una gestión de riesgos sólidas para continuar generando valor agregado para la economía nacional.