Al crear un negocio, los dueños a menudo quedan atrapados en un enfoque excesivo en el capital, las estrategias de marketing o la calidad del producto. Sin embargo, según la entrenadora financiera y fundadora de QM Financial, Ligwina Hananto, el factor determinante clave que suele olvidarse es la calidad del talento humano contratado.

Antes de decidir abrir ofertas de empleo, Ligwina recuerda a los empresarios que deben tener una comprensión profunda del perfil de empleado que realmente pueda impulsar a la empresa. Este paso es fundamental para que el reclutamiento no sea simplemente llenar una vacante, sino aportar un valor añadido real a las operaciones.

El rasgo principal destacado son los empleados con alta iniciativa, a menudo descritos como personas proactivas o con gran autonomía. Se describe a estas personas no como agentes pasivos que esperan instrucciones, sino como profesionales proactivos que identifican problemas potenciales y toman medidas inmediatas para resolverlos. Poseen una fuerte motivación interna para garantizar que el trabajo siga avanzando sin necesidad de una supervisión constante.

Se ha demostrado que la presencia de personas con este carácter aporta cambios significativos a la dinámica del equipo. Según Ligwina, contar con al menos una persona con este perfil puede acelerar el ritmo de trabajo general de la empresa, haciendo que el ambiente laboral sea más productivo, dinámico y receptivo a los desafíos empresariales actuales.