La empresa aeroespacial SpaceX hizo historia en la industria espacial mundial con el lanzamiento de la misión Transporter-17 el lunes (7/7) hora local. Utilizando un cohete Falcon 9 desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, California, SpaceX llevó con éxito a la órbita un satélite llamado BOHR como el primer dispositivo comercial en probar tecnología de energía nuclear en el espacio.
El satélite BOHR es el resultado del desarrollo de la empresa tecnológica City Labs, con sede en Florida. El dispositivo está diseñado específicamente para demostrar la efectividad de las fuentes de microenergía betavoltaica NanoTritium. A diferencia de los sistemas convencionales, esta tecnología funciona capturando partículas beta de la desintegración radiactiva del tritio, que luego se convierten directamente en energía eléctrica a través de un medio semiconductor.
La principal ventaja de esta innovación radica en su capacidad para proporcionar un suministro eléctrico estable y continuo, incluso en entornos extremos con mínima exposición a la luz solar, como la región del polo sur de la Luna. Aunque actualmente BOHR todavía incluye paneles solares como sistema de apoyo, esta misión sirve como una prueba de concepto crucial para evaluar los estándares de seguridad y la viabilidad de utilizar energía nuclear para necesidades comerciales en el espacio.
Este ambicioso proyecto cuenta con el apoyo de financiamiento directo del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. El éxito de esta misión también marca un nuevo hito como la primera nave de energía nuclear que recibe luz verde operativa de acuerdo con las regulaciones federales, lo que se espera abra el camino para una exploración espacial más eficiente e independiente en el futuro.