El gobierno de los Estados Unidos, a través del Secretario de Comercio, Howard Lutnick, ha instado oficialmente a dos gigantes tecnológicos surcoreanos, Samsung Electronics Co. y SK Hynix Inc., a expandir sus instalaciones de producción de chips de memoria en territorio estadounidense. Esta medida estratégica se toma como un esfuerzo concreto del gobierno para fortalecer la cadena de suministro nacional de semiconductores, crucial para el desarrollo de la tecnología de inteligencia artificial (IA).
En un foro iniciado por Micron Technology Inc., Lutnick confirmó que las negociaciones con ambas empresas están en marcha. Aunque los detalles sobre el acuerdo siguen bajo estricto secreto, el gobierno de EE. UU. parece decidido a promover la diversificación de la fabricación de chips en su propio país para abordar la escasez global de componentes.
Curiosamente, esta iniciativa conlleva una dinámica de competencia industrial bastante única. Lutnick admitió abiertamente que esta política podría encontrar el rechazo del CEO de Micron, Sanjay Mehrotra, quien es un competidor directo de Samsung y SK Hynix. Sin embargo, para el gobierno, el interés nacional en asegurar el suministro de chips es la máxima prioridad por encima de las preferencias competitivas del sector privado.
La presencia de instalaciones de fabricación de productores surcoreanos en los Estados Unidos se considera una solución crucial para crear un ecosistema tecnológico más resistente e independiente. Al atraer a grandes actores globales para construir fábricas en el país, Estados Unidos busca minimizar la dependencia de las cadenas de suministro extranjeras vulnerables a las perturbaciones del mercado internacional.