La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica (BMKG) continúa intensificando la vigilancia de las condiciones de la superficie del mar en el estrecho de Sunda tras una serie de erupciones del volcán Anak Krakatoa registradas en los últimos días. Esta medida se lleva a cabo como acción de mitigación temprana para detectar posibles amenazas de tsunami o anomalías acuáticas derivadas de la actividad volcánica.

El director de Terremotos y Tsunamis de la BMKG, Wijayanto, enfatizó que hasta el momento ningún instrumento de monitoreo ha registrado una actividad significativa en el nivel del mar. Según indicó, no se han encontrado indicios de anomalías sospechosas como consecuencia directa de la erupción volcánica.

Además de las amenazas marinas, la BMKG también ofreció observaciones importantes sobre la dispersión de la ceniza volcánica. Aunque el impacto de la erupción actual sigue siendo local, la distribución de la ceniza puede afectar la visibilidad y la calidad del aire en las zonas afectadas. La dirección y velocidad del viento son factores determinantes en la propagación de la ceniza, que actualmente tiende a desplazarse hacia el noroeste, rumbo a la región de Lampung, con una intensidad débil.

"Los impactos de los que debemos estar precavidos en este momento son locales, especialmente en lo que respecta a las actividades de aviación y navegación. Seguimos monitoreando la dinámica atmosférica para garantizar la seguridad del transporte en la región", explicó Wijayanto.

Datos del Centro de Vulcanología y Mitigación de Riesgos Geológicos (PVMBG) señalan que el volcán Anak Krakatoa registró tres erupciones la mañana del miércoles (8/7), con una columna de ceniza que alcanzó los 100 metros sobre la cumbre. Actualmente, el volcán permanece en Nivel III o Alerta (Siaga), por lo que el PVMBG recomienda encarecidamente que la población, pescadores y turistas no realicen actividades en un radio de 3 kilómetros alrededor del cráter principal.