La Agencia Regional de Gestión de Desastres (BPBD) de la provincia de Banten continúa reforzando las medidas de mitigación tras la declaración del Nivel III (Alerta) para el monte Anak Krakatau (GAK). No obstante, el gobierno local insistió en que las actividades de la población y el sector turístico en las costas de Anyer y Carita se desarrollan con normalidad y total seguridad.

El director de la BPBD de Banten, Lutfi Mujahidin, declaró que el gobierno se está centrando actualmente en perfeccionar las estrategias para anticipar los impactos secundarios, incluido el monitoreo de posibles tsunamis. Según él, la población no debe preocuparse en exceso, ya que el sistema de alerta temprana está diseñado para proporcionar un 'tiempo de oro' de unos 40 minutos para que los residentes costeros evacuen en caso de emergencia.

La coordinación interinstitucional, que incluye al PVMBG, BMKG, las fuerzas armadas, la policía y los gobiernos locales, se sigue optimizando para garantizar una gestión de desastres sistemática. Lutfi subrayó que las políticas de evacuación solo se emitirán basándose en análisis de datos técnicos precisos y no en un pánico momentáneo.

Por otro lado, el observador de volcanes del PVMBG, Anggi Nuryo Saputro, recordó al público que no debe comparar la situación actual con el evento de 2018. Morfológicamente, el volcán ha experimentado cambios significativos. Sin embargo, el cumplimiento del radio de seguridad de tres kilómetros desde el cráter activo sigue siendo una obligación absoluta para todas las partes.

Hasta el momento, la actividad económica y turística a lo largo de la costa de Banten no muestra un descenso significativo. Se observa que varios destinos populares, como las playas de Bandulu y Pandan, siguen llenos de turistas que disfrutan de sus vacaciones con tranquilidad, respaldados por la intensa difusión de los procedimientos de seguridad realizada por el gobierno.