Para los matrimonios, compartir la cama a menudo se considera una rutina común al final del día. Sin embargo, los expertos revelan que este hábito ofrece significativos beneficios para la salud, desde mejorar la calidad del descanso hasta fortalecer la estabilidad emocional de la pareja.

La terapeuta matrimonial y familiar Claudia de Llano afirma que dormir con la pareja es un medio eficaz para profundizar la cercanía física, emocional y espiritual. Esta cercanía crea un sentimiento de seguridad que, psicológicamente, reduce los niveles de estrés, ansiedad y síntomas de depresión en las personas.

En la misma línea, la psicóloga clínica Sabrina Romanoff destaca que la sensación de seguridad al estar cerca de un ser querido en momentos de vulnerabilidad —como al dormir— contribuye directamente a la eficiencia del descanso. Esto se apoya en un estudio de 2022 publicado en la revista Sleep, que indica que dormir en pareja puede acelerar la conciliación del sueño y mejorar la calidad general del mismo.

Curiosamente, un estudio de 2020 descubrió un aumento de aproximadamente el 10 por ciento en la fase de sueño de Movimientos Oculares Rápidos (REM) en parejas que duermen juntas. Esta fase es crucial para que el cerebro procese recuerdos y mejore la capacidad de aprendizaje. Esta calidad de sueño bien mantenida es lo que se convierte en la base principal para reducir los trastornos de salud mental.

Además, los expertos enfatizan que estos beneficios no dependen únicamente de la actividad sexual. Gestos sencillos como abrazarse o simplemente tomarse de la mano antes de dormir son suficientes para desencadenar emociones positivas, lo que a su vez fortalece el vínculo afectivo y el bienestar mental a largo plazo de la pareja.