Los mercados bursátiles de la región de Asia-Pacífico sufrieron una fuerte presión en la jornada del jueves por la mañana. Los índices de referencia en varios países se desplomaron tras una venta masiva (sell-off) que afectó a las acciones de los gigantes tecnológicos, especialmente en el sector de los semiconductores, que previamente se habían revalorizado gracias a la euforia por la inteligencia artificial (IA).

La caída más pronunciada la registró el índice KOSPI de Corea del Sur, que cayó más del 7 por ciento, seguido por el índice Nikkei 225 de Japón, que se corrigió más del 3 por ciento. Este sentimiento negativo también se contagió a la zona roja de otros índices principales como Shanghái en China, Singapur y Australia.

Las acciones del principal fabricante de memoria de Corea del Sur, SK Hynix, lideraron las caídas al desplomarse más de un 9 por ciento, borrando las ganancias logradas en la sesión anterior. Este movimiento fue seguido por su rival doméstico, Samsung Electronics, que retrocedió más del 7 por ciento, así como por debilitamientos significativos en cotizadas tecnológicas japonesas como Advantest y SoftBank Group.

Esta severa corrección en los mercados asiáticos es un efecto dominó del desplome registrado la noche anterior en Wall Street, donde las acciones de fabricantes de chips estadounidenses como Micron Technology e Intel cayeron drásticamente. Los analistas consideran que la bajada responde a la preocupación por las altas valoraciones del sector de semiconductores tras un prolongado repunte, así como a una propuesta de moratoria sobre nuevos centros de datos en Nueva York por cuestiones medioambientales.

A pesar de que el fabricante neerlandés de maquinaria de litografía, ASML, presentó una sólida previsión de ingresos anuales, esto no fue suficiente para frenar el sentimiento negativo del mercado. Los inversores comienzan a adoptar una postura realista ante la alta concentración de acciones tecnológicas en los índices globales, considerados actualmente en punto de saturación y vulnerables a correcciones de precios.