El índice de referencia del mercado bursátil de Corea del Sur, el KOSPI, experimentó una volatilidad extrema en la sesión del lunes tras registrar una caída de más del 5%. Este brusco descenso obligó a las autoridades bursátiles a suspender temporalmente las operaciones para frenar el pánico en el mercado provocado por una venta masiva de las grandes tecnológicas.
El sentimiento negativo surgió ante el aumento de la preocupación entre los participantes del mercado global respecto a las valoraciones de la inteligencia artificial (IA) y los resultados del sector de los semiconductores. Las principales empresas tecnológicas de Corea del Sur fueron las más afectadas; según se informó, SK Hynix Inc se desplomó casi un 10%, mientras que Samsung Electronics cayó más de un 6% después de que sus últimos informes financieros decepcionaran a los inversores.
Esta situación también se extendió a la cadena de suministro de semiconductores en otras regiones de Asia. Empresas como Kioxia Holdings Corp, Murata Manufacturing y TDK Corp registraron correcciones de precios significativas. Este fenómeno refleja el escepticismo de los inversores sobre si el enorme gasto de capital destinado por las empresas tecnológicas a la infraestructura de IA podrá ofrecer un rendimiento equivalente en el futuro.
La presión de venta marca un período de alta volatilidad que actualmente afecta a los mercados de capitales asiáticos. Tras registrar un rally de ganancias durante los últimos meses, los participantes del mercado están adoptando ahora una postura más defensiva, cuestionando la sostenibilidad de la rentabilidad de los chips de memoria para cubrir los altos costes de inversión en investigación y desarrollo de IA.