El mercado de capitales de Estados Unidos, Wall Street, experimentó presiones vendedoras al cierre de la sesión del martes (7/7). Los tres principales índices cotizaron en terreno negativo, siendo el Nasdaq el más afectado con un descenso del 1,16 por ciento hasta los 25.818,69 puntos. Por su parte, el índice S&P 500 se corrigió un 0,45 por ciento hasta situarse en 7.503,85, seguido por el Dow Jones Industrial Average, que cayó un leve 0,25 por ciento a 52.925,15.

Esta debilidad se vio impulsada por una corrección técnica en las acciones tecnológicas, especialmente en los fabricantes de chips y componentes de inteligencia artificial (IA). Zachary Hill, director de Gestión de Portafolios en Horizon Investments, afirmó que el mercado atraviesa actualmente una rotación tras una prolongada racha alcista impulsada por la euforia del sector de la IA. Los inversores han comenzado a ser más selectivos, ya que las elevadas expectativas sobre el rendimiento financiero de las empresas resultan difíciles de mantener.

El sentimiento negativo se vio reforzado por los informes financieros de Samsung Electronics, que no cumplieron con las expectativas del mercado, desencadenando una ola de ventas entre los fabricantes mundiales de chips. En la Bolsa Nasdaq, las acciones de Micron Technology cayeron un 4,7 por ciento y las de Sandisk se desplomaron un 7,3 por ciento. Esta situación arrastró al índice de semiconductores PHLX (SOX) a una pérdida del 4,65 por ciento en una sola jornada.

Además, el debut de SpaceX en el índice Nasdaq-100 captó la atención de los inversores con una corrección cercana al 7 por ciento en el precio de sus acciones. Por otro lado, la aparición de iniciativas de autosuficiencia en chips de IA por parte de DeepSeek en China sumó un nuevo desafío para la continuidad del avance de otros gigantes tecnológicos como Nvidia. En general, ocho de los once sectores del S&P 500 cerraron a la baja, siendo los sectores industrial y de materiales los más perjudicados por esta ola de ventas.