El sector inmobiliario de Vietnam se enfrentó a importantes desafíos durante la primera mitad de este año. Según datos de la Oficina General de Estadísticas, un total de 1.463 empresas inmobiliarias se vieron obligadas a poner fin a sus operaciones, lo que refleja un fuerte aumento del 120% en comparación con el mismo período del año anterior. Además, casi 3.000 entidades comerciales solicitaron la suspensión temporal de sus operaciones, lo que demuestra la presión sobre el flujo de caja que aún acecha a las empresas de este sector.
A pesar de la ola de cierres, la actividad de nuevos negocios sigue siendo visible con la aparición de 3.192 nuevas empresas inmobiliarias y 2.445 unidades de negocio que reanudaron sus actividades. Esta contradicción marca una fase de consolidación del mercado, en la que los actores que no logran adaptarse a los estrictos requisitos legales y financieros se ven obligados a abandonar la competencia.
Por otro lado, el atractivo de la inversión extranjera directa (IED) en el sector inmobiliario sigue siendo impresionante. Con un capital total que alcanza los 5.100 millones de dólares, este sector ocupa el segundo lugar como el mayor destino de inversión en Vietnam, después de la manufactura. La Directora Sénior de Investigación y Consultoría de Savills Hanoi, Do Thi Thu Hang, señaló que los flujos de capital están ahora más orientados a proyectos con alta viabilidad y suficiente transparencia legal.
El experto de la Asociación Inmobiliaria de Vietnam (VNREA), el Dr. Nguyen Van Dinh, enfatizó que la recuperación del mercado avanza con mucha cautela. Las tendencias de inversión están cambiando de la especulación a corto plazo a un enfoque en el valor de los activos reales y la capacidad de generar un flujo de caja sostenible. Se prevé que los inversores con bases financieras sólidas dominarán el mercado en el futuro.
De cara a la segunda mitad del año, los expertos proyectan un punto de luz junto con la aceleración de la inversión en infraestructura pública y la recuperación del sector turístico. Sin embargo, se aconseja a los actores del mercado que se mantengan cautelosos ante las posibles subidas de los tipos de interés que podrían presionar el poder adquisitivo y limitar el crecimiento de la demanda inmobiliaria a corto plazo.