El Departamento de Salud (Dinkes) de la provincia de Sumatra Septentrional está ampliando el enfoque de su programa de Chequeo Médico Gratuito (CKG), no solo para detectar enfermedades físicas, sino también como un instrumento vital para mapear la salud mental de la población. Hasta la fecha, el programa ha alcanzado a más de 2,8 millones de residentes, con hallazgos significativos sobre síntomas de ansiedad y estrés en el grupo de Personas con Problemas de Salud Mental (ODMK).
El jefe de Salud Pública del Departamento de Salud de Sumatra Septentrional, Hery Valona Bonatua Ambarita, explicó que la detección temprana es fundamental para evitar que el estrés leve se convierta en un trastorno mental grave. Según datos del Ministerio de Salud de Indonesia, la prevalencia de los trastornos de ansiedad en el país alcanza el 1,2 por ciento de la población total. Este fenómeno predomina entre los jóvenes debido a la presión académica, así como en los adultos afectados por dificultades económicas.
Como medida de mitigación, el gobierno regional se ha fijado la meta de realizar evaluaciones de salud mental a 22.000 personas, con un avance que actualmente alcanza el 67 por ciento. Este enfoque abarca dos vías principales: la atención temprana para las ODMK y servicios integrales para las Personas con Trastornos Mentales (ODGJ), mediante una colaboración intersectorial a nivel municipal y regional.
Además, este programa es clave para erradicar la práctica del encadenamiento o confinamiento forzado (pasung) en pacientes con enfermedades mentales. A través de la implementación de la Cobertura Sanitaria Universal (UHC) y el Programa de Atención Médica Gratuita (PROBIS), la población tiene ahora pleno acceso a servicios médicos especializados e internación hospitalaria de hasta 42 días sin costo alguno.
El Departamento de Salud de Sumatra Septentrional subrayó que los trastornos mentales son equiparables a otras enfermedades crónicas, como la hipertensión o la diabetes, y requieren disciplina en la toma de medicamentos para que los pacientes puedan volver a ser productivos. Se insta a la comunidad a llevar de inmediato a los familiares con síntomas de trastornos mentales al hospital, en lugar de recurrir a inhumanas prácticas de confinamiento.