Muchas personas eligen un atajo para bajar de peso simplemente restringiendo la ingesta calórica sin acompañarla de actividad física. Esta medida suele ser adoptada por quienes disponen de poco tiempo o tienen escasa motivación para hacer ejercicio. Sin embargo, los expertos en salud advierten seriamente sobre la efectividad y el impacto a largo plazo de este método.
La especialista en nutrición clínica, Dra. Igus Ulfa Yaze, SpGK, explicó que, aunque la cifra en la báscula pueda bajar solo con restringir la comida, el riesgo latente es la pérdida de masa muscular. Esta disminución incontrolada de músculo no solo afecta la estética corporal, haciendo que la piel luzca flácida o arrugada, sino que también altera las funciones fisiológicas generales del cuerpo.
Lo ideal es que el proceso de pérdida de peso se centre en reducir los niveles de grasa corporal, no en sacrificar la masa muscular. Según la Dra. Yaze, mantener la estabilidad muscular es fundamental, ya que los músculos desempeñan un papel crucial en el mantenimiento del sistema inmunológico, la calidad del sueño y el equilibrio hormonal, especialmente en las mujeres.
Además de los riesgos para la salud, una dieta que se basa únicamente en la restricción de alimentos sin actividad física tiende a llevar más rápidamente a una fase de estancamiento. Esta condición a menudo desencadena sentimientos de frustración en quienes intentan alcanzar su peso ideal. Por lo tanto, la combinación de una alimentación saludable y una rutina de ejercicios sigue siendo la clave principal para una pérdida de peso segura y sostenible.