El gigante energético estadounidense Chevron ha abierto oficialmente el acceso a su tecnología química exclusiva para que sea utilizada por otras empresas de petróleo y gas. Esta medida estratégica se tomó con el objetivo de impulsar la productividad de los campos de petróleo de esquisto (shale oil) en Estados Unidos, lo que actualmente representa una prioridad para satisfacer la demanda energética global.
Para su ejecución, Chevron designó al fabricante de productos químicos ZL Chemicals como socio oficial responsable de comercializar y licenciar la tecnología de surfactantes a otros actores de la industria. Esta tecnología está diseñada para funcionar reduciendo el daño a las formaciones rocosas causado por el proceso de fracturación hidráulica (fracking), facilitando así el flujo de petróleo crudo hacia la superficie.
Según los datos técnicos, se afirma que el uso de este surfactante puede aumentar la producción en pozos nuevos hasta en un 20% durante el primer año de operación. Además, esta innovación sirve para optimizar los activos existentes al reducir la tasa de declive natural de la producción entre un 5% y un 8%. Esta eficiencia se considera crucial teniendo en cuenta que la tasa de recuperación de petróleo en los pozos de esquisto sigue siendo relativamente baja, situándose en torno al 10%.
Ryder Booth, director de Tecnología e Ingeniería de Chevron, destacó que esta política responde a la elevada demanda del mercado de un suministro energético estable. La medida también se alinea con las directrices del gobierno de Estados Unidos para aumentar la producción nacional de petróleo con el fin de mantener la estabilidad de los precios de la energía en medio de la escalada de conflictos geopolíticos globales.
Este paso no solo beneficia a las operaciones internas de Chevron, sino que también permite a la empresa obtener regalías por el aumento de la producción en varios pozos de la Cuenca Pérmica operados por terceros. Con el lanzamiento de esta tecnología al mercado, se espera que la industria hidrocarburífera pueda maximizar el potencial de las reservas de petróleo que antes resultaban difíciles de alcanzar debido a las limitaciones tecnológicas de extracción.