El gobierno de Vietnam ha enfatizado oficialmente un cambio de paradigma en el desarrollo científico y tecnológico nacional. Durante una conferencia de evaluación sobre la implementación de la Resolución N.º 57-NQ/TW, el Secretario General y Presidente To Lam afirmó que las tecnologías estratégicas ya no deben quedarse atrapadas en el ámbito de los laboratorios, sino materializarse en productos tangibles que generen un impacto económico y de seguridad para el país.

El enfoque principal en el dominio tecnológico abarca diez áreas cruciales, entre ellas la inteligencia artificial (IA), la robótica, los semiconductores, la biotecnología y la tecnología marina. Según To Lam, dominar estos sectores no es una mera opción de desarrollo, sino una necesidad para garantizar la autonomía estratégica y la resiliencia nacional en medio de la creciente competencia tecnológica global.

En consonancia con estas directrices, el Ministerio de Ciencia y Tecnología de Vietnam ha procesado 28 propuestas de proyectos estratégicos nacionales y 39 proyectos de cooperación internacional. El Viceministro de Ciencia y Tecnología, Bui Hoang Phuong, prevé que varios productos, como cámaras impulsadas por IA, robots autónomos y vacunas fruto de la innovación nacional, comiencen a comercializarse en 2026. Esto marca una transformación en el criterio de éxito de la investigación, que ya no se mide por la cantidad de publicaciones científicas, sino por la efectividad de la comercialización y el valor práctico creado para la industria.

Esta medida también se acompaña de la armonización de las regulaciones nacionales con los estándares internacionales para fortalecer la competitividad de los productos vietnamitas en los mercados globales. Además, la estrategia de colaboración internacional ahora se centra más en la transferencia de conocimientos y experiencia para aumentar las capacidades internas. Aunque algunas tecnologías complejas, como los satélites, requieren una hoja de ruta a largo plazo hasta 2030, el compromiso del gobierno de convertir la investigación en un motor de crecimiento económico sigue siendo una prioridad principal para lograr la independencia digital nacional.