El Departamento de Impuestos instruyó oficialmente a todas las autoridades fiscales a nivel provincial y municipal para que intensifiquen los esfuerzos de sincronización de datos de los contribuyentes. Esta medida estratégica forma parte de la campaña titulada "Depuración de Números de Identificación Fiscal - Eliminación de Obstáculos en los Negocios", cuyo objetivo es garantizar la precisión de los datos de los contribuyentes y minimizar la existencia de empresas que solo existen sobre el papel.
En su ejecución técnica, se ha ordenado a las autoridades fiscales que se coordinen de manera intersectorial con los gobiernos locales, los organismos de registro mercantil y las fuerzas del orden. Esta sinergia es necesaria para validar el estado de miles de empresas que dan indicios de haber cesado sus operaciones pero que aún no han notificado oficialmente su disolución.
En detalle, esta depuración se dirige a dos grupos principales. En primer lugar, alrededor de 291.962 empresas que han dejado de operar pero aún tienen obligaciones administrativas pendientes. Se les insta a cumplir de inmediato con sus obligaciones de declaración y pago de impuestos antes del 15 de julio para que el proceso de disolución pueda tramitarse conforme a la normativa.
El segundo grupo abarca más de 325.500 empresas que ya no se encuentran en su domicilio registrado. Respecto a este grupo, las autoridades fiscales tomarán medidas firmes mediante verificaciones caso por caso. Para las empresas que hayan desatendido sus obligaciones durante más de un año, las autoridades fiscales recomendarán la revocación del certificado de registro comercial como sanción administrativa.
Como muestra de transparencia hacia el público, los gobiernos locales están obligados a publicar la lista de dichas empresas inactivas a través de portales oficiales y tableros de anuncios en oficinas gubernamentales. Se espera que esta medida cree un ecosistema empresarial más saludable, responsable y competitivo para los comerciantes que cumplen con las normas vigentes.