Al entrar en su cuarto día, el incendio en el Sitio de Disposición Final de Residuos (TPA) de Jatiwaringin, en la regencia de Tangerang, aún no ha podido ser sofocado por completo. Una espesa humareda blanca continúa envolviendo la zona, generando una seria preocupación por la salud de los residentes cercanos. Para acelerar las labores de extinción, la Agencia Nacional para la Gestión de Desastres (BNPB) desplegó nuevamente dos helicópteros para realizar operaciones de descarga de agua en varios puntos de fuego de difícil acceso.
Las condiciones en el terreno son bastante complejas, ya que los materiales de desecho inflamables y los fuertes vientos provocan que el fuego se propague rápidamente. Los últimos informes señalan que alrededor de siete hectáreas del total de 33 hectáreas del vertedero han sido devoradas por las llamas. Los bomberos en tierra continúan luchando incansablemente para cortar la propagación del fuego bajo las densas capas de basura.
En medio de los esfuerzos de extinción, la prioridad de atención se ha desplazado hacia la salud de los habitantes expuestos a la contaminación del aire. El Centro de Salud Comunitario (Puskesmas) de Sukadiri ha instalado un puesto de atención médica de emergencia en la aldea de Gintung. Desde su puesta en funcionamiento, al menos 90 residentes, en su mayoría adultos mayores y mujeres, se han atendido por dificultad para respirar y otros problemas de salud.
Los exámenes médicos indican que las dolencias más comunes son la hipertensión provocada por el agotamiento, así como síntomas de Infecciones Respiratorias Agudas (IRA). En respuesta a esta situación, el centro de salud despliega personal médico dos veces al día y mantiene un servicio de ambulancia disponible las 24 horas. Además, el gobierno de la aldea de Gintung ha tomado medidas preventivas distribuyendo mascarillas masivamente entre los habitantes mientras continúa monitoreando la situación sobre el terreno.