El monte Semeru, el pico más alto de la isla de Java, muestra nuevamente una escalada significativa en su actividad volcánica. Tras una serie de erupciones desde el pasado 20 de junio, el Centro de Vulcanología y Mitigación de Riesgos Geológicos (PVMBG) ha establecido la montaña en estado de Alerta de Nivel III. Esta condición exige una gran vigilancia por parte de las comunidades asentadas alrededor de sus laderas.
El Dr. Indranova Suhendro, S.T., M.Sc., experto en geografía de la Universidad Gadjah Mada (UGM), enfatizó que los peligros del monte Semeru no se limitan a la expulsión de material durante las erupciones. Una amenaza igualmente mortal son los flujos de lahar frío provocados por las intensas lluvias en la zona de la cumbre. El material volcánico acumulado en las laderas puede ser arrastrado repentinamente por las corrientes de los ríos, incluso cuando en los asentamientos situados río abajo el tiempo sea despejado.
Según Nova, los cauces de los ríos como el Besuksemut son los puntos más críticos que se deben vigilar, ya que constituyen las vías principales para el paso de material volcánico y nubes ardientes de desprendimiento. El experto subrayó la importancia del cumplimiento por parte de la población de las zonas de exclusión establecidas por las autoridades competentes para evitar riesgos fatales derivados de grandes rocas y flujos volcánicos.
En medio del estado de Alerta, las actividades de extracción de arena en la zona siguen siendo motivo de seria preocupación. Nova reconoció que los dilemas económicos a menudo prevalecen sobre los aspectos de seguridad. Sin embargo, sugirió que, si se sigue extrayendo arena, los empresarios deben aplicar procedimientos de seguridad laboral muy estrictos para proteger a los trabajadores de las amenazas de desastre que pueden ocurrir en cualquier momento.
Además, Nova explicó que las características del magma del Semeru, viscoso y rico en cristales, tienden a formar domos de lava inestables en laderas empinadas. La combinación de la presión del gas desde el interior y factores meteorológicos puede desencadenar el colapso de estos domos, originando nubes ardientes a gran escala como las ocurridas en diciembre de 2021. La educación de la comunidad sobre las características del volcán y la disciplina en el cumplimiento de las recomendaciones de los expertos son la base fundamental para mitigar los riesgos de desastres en el futuro.