La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica (BMKG) emitió una alerta temprana sobre el fenómeno de El Niño, que se prevé que sea más intenso desde 2026 hasta principios de 2027. Con una probabilidad de alcanzar la categoría moderada del 98 por ciento y la categoría fuerte del 62 por ciento, se proyecta que Indonesia enfrente una estación seca mucho más árida y prolongada.

El director de la BMKG, Teuku Faisal Fathani, enfatizó que el impacto de este fenómeno no se limita al sector ambiental, como el riesgo de incendios forestales. Las condiciones atmosféricas cálidas y secas desencadenan un deterioro significativo de la calidad del aire en las zonas urbanas, lo que podría provocar un aumento en los casos de Infecciones Respiratorias Agudas (IRA), así como de enfermedades por golpe de calor.

En respuesta a esto, el epidemiólogo de la Universidad Griffith, Dicky Budiman, enfatizó que El Niño actúa como un catalizador o multiplicador de riesgos para la salud. Además de los trastornos respiratorios como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la mayor exposición a partículas finas PM 2.5 durante la estación seca extrema puede desencadenar inflamación sistémica.

Además, Dicky destacó la vulnerabilidad de los grupos de población que ya tienen antecedentes de enfermedades cardiovasculares. La exposición a la contaminación y a las temperaturas extremas puede empeorar el estado de salud de los pacientes cardíacos y aumentar el riesgo de accidentes cerebrovasculares. En conjunto, estos fenómenos crean un entorno propicio para el empeoramiento de las enfermedades crónicas y el posible surgimiento de nuevos brotes en la comunidad.