Los mercados de capitales europeos cerraron la sesión del fin de semana este viernes 3 de julio de 2026 con un rendimiento impresionante. El índice STOXX 600 logró subir un 0,7 por ciento hasta el nivel de 653 puntos, mientras que el Euro STOXX 50 avanzó un 0,9 por ciento situándose en 6.417. Este logro situó simultáneamente a ambos índices en nuevos máximos históricos al cierre.
El repunte del mercado se vio impulsado por la mejora de los indicadores macroeconómicos, entre ellos la desaceleración del mercado laboral en Estados Unidos y la tendencia a la baja de la inflación en la Eurozona. Esta situación ofreció a los participantes del mercado la confianza de que los bancos centrales tenderán a mantener políticas monetarias más acomodaticias en el futuro.
El sector tecnológico volvió a convertirse en el principal imán para los inversores tras haber experimentado una corrección provocada por la preocupación por unas valoraciones elevadas. Las acciones del fabricante de equipos para semiconductores ASML registraron una subida significativa del 3,7 por ciento, seguidas por la ganancia del 1,2 por ciento de Infineon. Los sectores industrial y de servicios públicos también contribuyeron positivamente al desempeño bursátil.
Junto con la caída de los rendimientos de los bonos del Estado a corto plazo, el sector bancario —incluidos BBVA y Deutsche Bank— también registró ganancias de alrededor del 1 por ciento. Esta tendencia positiva se extendió de forma generalizada por las principales bolsas europeas, incluido el índice alemán DAX, que superó récords por encima del nivel de 25.800, así como alzas en el CAC 40 francés, el FTSE 100 británico y el FTSE MIB italiano.
En el cómputo semanal, las ganancias acumuladas en los principales mercados europeos reflejan el optimismo de los inversores respecto a las perspectivas económicas regionales. El alivio de los riesgos globales y las expectativas de políticas de tipos de interés más estables sirvieron como pilar fundamental para la confianza del mercado a la hora de seguir comprando, a pesar de que el volumen de negociación tendió a ser menor debido al festivo del Día de la Independencia de los Estados Unidos.