El director de la Agencia de Educación del Municipio de Merangin, Misrinaldi, finalmente se pronunció ante los rumores que circulan en la comunidad sobre presuntas prácticas comerciales con uniformes escolares gestionadas por las escuelas. Subrayó que la narrativa circulante es incorrecta y se trata de un malentendido.
Misrinaldi explicó que la participación de un tercero en el proceso de adquisición de uniformes es un paso estratégico para garantizar una uniformidad constante en el entorno escolar. Según él, esto se hace para evitar discrepancias de calidad y diferencias visuales en la vestimenta de los estudiantes que puedan provocar celos sociales.
"Los uniformes escolares son confeccionados por un tercero para asegurar que sean uniformes. Si se hicieran por separado o en diferentes lugares, se teme que los resultados no sean uniformes. Aunque el color base sea el mismo, la gradación del color y la calidad del material podrían diferir mucho si no se coordinan en un solo lugar", declaró Misrinaldi.
Además, enfatizó que la esencia de esta política es crear un sentido de igualdad entre los estudiantes. Al existir el mismo estándar, las diferencias de estatus social en la escuela pueden minimizarse a través de uniformes idénticos.
"Por algo se llama uniforme, debe ser uniforme", concluyó Misrinaldi, reafirmando que el enfoque principal de esta política es el interés educativo y la comodidad de los estudiantes, y no la búsqueda de un beneficio unilateral como teme parte de la comunidad.