Los esfuerzos para fortalecer la competitividad de los productos locales a nivel nacional exigen una innovación constante, especialmente para el sector de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES). Respondiendo a este desafío, el Equipo de Servicio Comunitario (TPM) de la Facultad de Tecnología Agrícola de la Universidad de Andalas (Unand) tomó medidas concretas al brindar asistencia tecnológica a los artesanos de galletas crujientes en la Regencia de Agam, Sumatra Occidental.

La directora del TPM de la Facultad de Tecnología Agrícola de Unand, Mislaeni, explicó que el enfoque principal de esta asistencia es transformar los métodos de producción que hasta ahora han sido convencionales. Tradicionalmente, los artesanos de galletas de yuca en la región dependían del secado al sol directo en campos abiertos, lo cual depende en gran medida de las condiciones climáticas y es vulnerable a la exposición al polvo.

Como solución, los académicos diseñaron una cúpula o secadero (dome) de 1x2 metros. Esta instalación está diseñada con una estructura de marco hueco galvanizado antioxidante de tipo knock-down o desmontable. Esta tecnología está equipada con un ventilador de circulación y un extractor (exhaust fan) para mantener automáticamente la temperatura y la humedad en el interior, garantizando así un proceso de secado más higiénico y eficiente.

"Este secadero es capaz de albergar unas 20 bandejas en un solo ciclo de producción. Además de eliminar la dependencia del clima, este dispositivo garantiza que la forma y la calidad del producto se mantengan bien conservadas", declaró Mislaeni el viernes (10/7/2026).

Sin limitarse únicamente al sector técnico de producción, la asistencia, que involucra a 50 estudiantes, también abarca aspectos de desarrollo de negocios. El equipo docente también ofrece orientación sobre la diversificación de sabores, la mejora del diseño de empaques y la gestión de la legalidad comercial para que las MIPYMES puedan acceder a mercados más amplios. El programa de asistencia, previsto para durar seis meses, recibió una valoración positiva por parte del gobierno local, especialmente del Wali Nagari de Koto Tangah, Amrizal Gunawan, como un paso estratégico para impulsar la economía popular.