El Festival de Industrias Culturales y Creativas 2026, celebrado en el Centro de Innovación y Emprendimiento de Ciudad Ho Chi Minh (SIHUB), se convirtió en un impulso decisivo para los actores de la economía creativa. Un total de 60 stands formados por empresas emergentes y profesionales de la industria creativa exhibieron la integración entre los avances tecnológicos, como la inteligencia artificial (IA), y la riqueza del patrimonio cultural local.

El objetivo principal del evento no se limitó a mostrar innovaciones, sino a concienciar sobre la importancia de la protección de los derechos de propiedad intelectual (PI). La subdirectora de SIHUB, Le Thi Be Ba, enfatizó que el mayor desafío que enfrentan los creadores hoy en día es cerrar la brecha entre las ideas brillantes y la realidad del mercado a través de un ecosistema estandarizado.

Uno de los aspectos más destacados del festival fue la aplicación de tecnología de materiales sostenibles. Teco Fashion Group, por ejemplo, logró procesar posos de café, fibra de coco y fibra de loto en productos de moda de alto valor. Demostraron que la protección de marcas y patentes desde las primeras etapas del desarrollo de productos es la clave fundamental para aumentar la competitividad en medio de una intensa competencia en el mercado global.

Además de la moda, la digitalización cultural también surgió como una tendencia destacada. El proyecto «Folclore de Vietnam» mostró cómo los datos del patrimonio cultural de 54 grupos étnicos se procesan mediante tecnología digital para mantener su relevancia entre las jóvenes generaciones. Al combinar la investigación histórica con la inteligencia artificial, las obras tradicionales se transforman ahora en activos digitales que pueden ser aprovechados en los sectores de la educación, el turismo y los juegos interactivos.

A través del lanzamiento de la plataforma Kaleidoscope - Creative Lab y una serie de programas de encuentros empresariales (Business Matching), los organizadores buscan conectar directamente a los creadores con los inversores. Se espera que este paso acelere la comercialización de los activos intelectuales, de modo que la industria cultural de Vietnam no solo destaque en la narrativa, sino que también realice una contribución tangible al crecimiento económico sostenible.