La actividad volcánica del monte Lewotobi Laki-Laki en la regencia de Flores Oriental, Nusa Tenggara Oriental, volvió a aumentar el lunes (6/7/2026) por la noche. La erupción, ocurrida alrededor de las 18:55 WITA, arrojó una columna de ceniza volcánica de aproximadamente 1.500 metros sobre la cima de la montaña, acompañada de un fuerte estruendo que pudo ser escuchado por los residentes locales.

Según el informe del Puesto de Observación del Volcán (PGA) Lewotobi Laki-Laki, la columna de ceniza gris de gran espesor se desplazaba hacia el norte y el noreste. Los registros del sismógrafo mostraron una amplitud máxima de 29,6 mm con una duración de la erupción de unos 125 segundos. Actualmente, el nivel de alerta del volcán se mantiene en el Nivel III (Siaga/Alerta).

El impacto de esta erupción no se limita a la lluvia de ceniza, sino que también incluye la caída de arena y grava sobre varias aldeas en las laderas de la montaña. El empeoramiento de las condiciones debido a la propagación del material volcánico obligó a las autoridades competentes a suspender temporalmente las operaciones en dos aeropuertos de la isla de Flores para garantizar la seguridad aérea.

El Centro de Vulcanología y Mitigación de Riesgos Geológicos (PVMBG), junto con el gobierno local, ha emitido instrucciones estrictas para que los residentes, visitantes y turistas eviten cualquier actividad dentro de un radio de cinco kilómetros desde el centro de la erupción. Las personas en las zonas afectadas deben usar mascarillas para prevenir problemas de salud, especialmente infecciones respiratorias agudas (IRA).

Además de la amenaza del material suspendido en el aire, se solicita a las comunidades que viven a lo largo de las riberas de los ríos que nacen en el monte Lewotobi Laki-Laki que aumenten la vigilancia ante la posibilidad de lahares provocados por las lluvias. Entre las aldeas identificadas en la zona de peligro se encuentran Dulipali, Padang Pasir, Nobo, Nurabelen, Klatanlo, Hokeng Jaya, Boru y Nawakote. Se espera que los residentes sigan atentos a la información oficial y preparen planes de evacuación autónomos en caso de que las condiciones en las faldas de la montaña empeoren.