Indonesia ha iniciado oficialmente el camino hacia el 3er Foro Global para la Resiliencia Sostenible (GFSR) 2026 a través de un Seminario Nacional titulado "Hacia una resiliencia sostenible" en Yakarta. Esta iniciativa, impulsada por la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB) junto con el programa de asociación SIAP SIAGA, constituye un paso estratégico de cara al foro internacional programado para septiembre de 2026.

La Directora Sénior de Programas del Departamento de Asuntos Exteriores y Comercio de la Embajada de Australia, Riri Silalahi, destacó la importancia de abandonar los enfoques fragmentados al enfrentar los desafíos globales. Según ella, la colaboración intersectorial es la clave principal para traducir los compromisos internacionales en acciones concretas que tengan un impacto directo en la resiliencia de las comunidades ante los desastres.

Bajo el lema "Integrar la arquitectura: unificar la gobernanza para la resiliencia", el seminario reunió a diversos actores interesados, desde representantes gubernamentales y académicos hasta actores del sector privado. El enfoque principal es la alineación entre el Acuerdo de París, el Marco de Sendai y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para que las políticas diseñadas dejen de funcionar de forma aislada y se refuercen mutuamente en la planificación y la financiación.

Boby Wahyu Hernawan, del Ministerio de Finanzas, añadió que el diálogo político continuo es crucial para asegurar que las recomendaciones resultantes cuenten con una base empírica sólida. Este enfoque garantiza que cada paso hacia 2030 no comience desde cero, sino que se apoye en las mejores prácticas y en las lecciones aprendidas de la implementación sobre el terreno recopiladas desde el principio.

Para reforzar el aspecto técnico, el GFSR 2026 se celebrará en paralelo con la 5ª Exposición y Conferencia de Gestión de Desastres y Protección Civil de Asia (ADEXCO). Se espera que esta sinergia sea una plataforma ideal en la que la innovación tecnológica en materia de desastres pueda converger con las necesidades políticas, de modo que las soluciones resultantes sean más relevantes, aplicables y estén listas para su implementación a nivel global.